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Wendy Gómez García, Dando la milla extra a favor de la oncopediatria en R.D.


20 años han transcurrido desde que Wendy se convirtió en doctora. Una pasión que empezó desde niña gracias a su madre, hasta convertirse en toda una influencia de la oncología pediátrica a nivel nacional.

Una vocación de servicio que empezó en el hogar

Desde los 5 años le tocó ver la cruda realidad de los centros hospitalarios de la República Dominicana. Junto a su madre, llevaba un poco de felicidad a los hospitales, a través de donaciones y medicamentos. Estos escenarios la conmovieron para hacer algo diferente algún día, y esa vocación de servicio, línea de trabajo y profesionalismo que, aprendió de su madre, lo pondría en práctica en su quehacer diario.

En el año 1998, gracias a sus notas sobresalientes, tuvo la oportunidad de ser reconocida como becada PIES, programa del INTEC para Estudiantes Sobresalientes, ganando una beca completa. De igual forma, ganó una beca 100% del Banco Central, opción que terminó eligiendo para estudiar en el INTEC.

Le apasionaba saber que ella también podía ser parte del cambio y aportar su granito de arena en la sociedad. Atraída por la historia, valores y visión del INTEC, decide estudiar medicina. “Elegí estudiar en el INTEC para ser alguien diferente. Por el currículum, por el pensum que presentaba, por los maestros, que muchos eran maestros regresados de La Salle también, donde nace el INTEC”, afirmó.

Entre círculos de lectura con sus compañeros, hubo mucho compartir científico. “Aquí se daba el escenario donde nosotros podíamos compartir sobre distintas materias, lecturas, conseguir cuál libro era mejor, tener esta competencia positiva entre colegas para ver quién daba la milla extra”, destacó.

Remembraba con mucha nostalgia, el trimestre número 11 cuando descubrió su pasión al adentrarse en todas las materias pediátricas. "La parte de oncología e histopatología, son de las cosas en las que yo me valgo justamente, para poder hacer mi día a día viable”, contó.

Apreciaba el trato que se le daba a los estudiantes, la profesionalidad de los maestros y el valor del tiempo. “Poco a poco, trimestre tras trimestre, íbamos alcanzando la meta que era llegar al final, tener un título en medicina y ser el día de mañana, entes del cambio”, señaló.

Al momento de graduarse se sentía liberada, preparada y dispuesta a darlo todo, pues era un paso más en la escalera de la vida profesional que había elegido; pero a la vez, sentía un poco de incertidumbre de salir hacia la realidad. “Una realidad incierta, donde no sabíamos si íbamos a poder aplicar al año de electiva del Ministerio de Salud; la parte social, no sabíamos si íbamos a poder aplicar a una especialidad aquí en el país o fuera del país, o sea, había muchas dudas, pero lo bueno era que teníamos una buena preparación y estábamos dispuestos a dar la batalla”, puntualizó.

Sabía hacia dónde se dirigía. Con la finalidad de conseguir los puntos necesarios para poder aplicar al concurso de residencias médicas, se trasladó hacia el Pino, Dajabón, a hacer una pasantía de Ley. “Una experiencia muy bonita, donde conocimos y estuvimos conviviendo con el pueblo. También una experiencia que me sirvió mucho fue la pasantía que hicimos en el INTEC, que nos tocó ir a Palenque. Fue algo muy similar, fue convivir con el pueblo, estar de la mano de ellos, saber sus necesidades y poder dar respuesta inmediata”, expresó.

La Colmena le mostró su pasión y ella le agregó disciplina, excelencia y entrega

En el 2005, tal como lo había planificado en su plan de vida, aplicó al programa de Residencias Médicas y ganó la primera plaza del país en pediatría en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. En el 2009 fue elegida para la beca de hematología-oncología pediátrica en la Unidad Nacional de Oncología Pediátrica (UNOP) en Guatemala, un programa del Hospital de Niños St. Jude para América Latina; convirtiéndose en la primera dominicana con esta preparación académica en el país. “Me fui con una beca de parte de ellos para hacer los estudios de hematología pediátrica, luego de ahí regresar a la República Dominicana a aplicar todo lo aprendido”, indicó.

De ahí, inició el primer y único programa de cuidados operativos para oncopediatría, en el Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral. El más grande centro de tercer nivel de atención infantil de la República Dominicana. “Mi bebé, pues lo hemos creado de la nada. Hoy se encuentra en proyección de ser expandido a toda una unidad oncopediátrica, la primera del país, con más de 40 camas, unidad de cuidados intensivos, quirófanos, ocho consultorios. Todos los pacientes podrán llegar a este centro recibiendo una atención de primer nivel”, celebró.

Wendy Gómez celebra 50 años de un legado que inspira y nos mueve al futuro

Tal como le caracteriza su entrega y búsqueda de la excelencia, sigue alcanzando éxitos al ser ganadora de la tercera cohorte de la Maestría en Salud Infantil Global de la Escuela de Graduados del Hospital St. Jude Childrens Researc. “Voy a ser la primera persona graduada en medicina infantil global. Abarco todo lo que es también la oncología, pero todo lo que tiene que ver el problema situacional del niño en el mundo moderno”, detalló.

Wendy Gómez, es una egresada que inspira, porque ha unido voluntades para salvar vidas logrando tratamientos de calidad para niños con cáncer. Actualmente es coordinadora de Oncología del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral; gerente de Pediatría, y fundadora, del Instituto Nacional del Cáncer Rosa Emilia Sánchez Pérez de Tavares; directora médico de St. Jude Children’s Research Hospital para República Dominicana. Así como también, colaboradora del programa onco - pediátrico del Hospital St. Damien, en Haití. Miembro editor del Grupo EPEC (Education on Palliative Care and End - of - life Course) Latinoamericano.

Además, esta Onco-Hematóloga, pediatra y paliativista, es digna de admiración, ya que trabaja para impulsar acciones para lograr que el cáncer infantil sea declarado de interés por las autoridades y para concienciar sobre su impacto y detección temprana. A través de la creación de políticas públicas en pro del niño, niña y adolescente con cáncer y la creación del primer programa del país en brindar atención y cuidado paliativo exclusivo a la población onco – pediátrica.

A la vez, es asesora clínica de la Fundación Amigos Contra el Cáncer Infantil y colabora como asesora clínica en el Plan Estratégico Nacional de Cáncer Infantil (PENCI-RD), cuyo objetivo es establecer los lineamientos para la prevención de la morbilidad y mortalidad prematura de cáncer infantil. Imparte charlas, conferencias concienciando sobre la importancia de detectar los síntomas de manera temprana del cáncer infantil.

En INTEC, aprendió a aprovechar el tiempo con la convicción de hacer las cosas profesionalmente. Con cada materia, con la realización de su tesis de grado, la pasantía de ley; todo lo hacía de corazón y con excelencia. "Mi recomendación a los próximos por egresar sería que tomemos todo como si fuera la mayor de las tareas, el último peldaño, y verán que poco a poco las puertas se van a continuar abriendo y van a seguir hacia adelante”, expresó con gran alegría.